AL MAESTRO CON CARIÑO

Martes, 25 de Septiembre de 2018 18:34
Valorice este articulo
(5 votos)

EN EL AMANECER DE ESTE DÍA Y ESTANDO EN SU CASA LLAMADA “LA TONADA” UBICADA EN LA COMUNA DE LA REINA, NOS DEJÓ PARA SIEMPRE EL MAESTRO MUSICO, COMPOSITOR, ARREGLADOR ORQUESTAL, PIANISTA, ESTUDIOSO DE LA MUSICA Y SOCIO HONORARIO DEL CLUB, DON VICENTE BIANCHI ALARCÓN.  

pri01

Dn. Vicente Bianchi Alarcón – Compositor y Músico Chileno
Socio Honorario del Club “Gil Letelier”
  •   El comienzo de una gran amistad

Fue el martes 12 de Agosto de 1969 cuando Don Vicente Bianchi fue invitado por el Presidente institucional de la época, don Raúl Alarcón, a participar en la reunión del Club para solicitarle su cooperación conjuntamente con su Coro “Santa Marta” para poder para realizar una Misa a la Chilena el 15 de Agosto de ese año, en recuerdo de la fecha de fallecimiento de Ricardo Gil Letelier Velasco y en memoria de los socios fallecidos. Aquella Santa Misa a la Chilena se realizaría en la Parroquia Santa Marta, ubicada en la comuna de La Reina. Años después se solicitó al Arzobispado poder realizar la Misa en la Catedral Metropolitana, en donde una mayor cantidad de fieles pudieran asistir y participar de este acto litúrgico.

En aquella oportunidad, y debido a la buena voluntad de participar junto al Club además de su gran y vasta obra musical, el Directorio de la época decidió nombrarlo Socio Honorario, en razón de sus méritos personales y artísticos, como creador, difusor, mantenedor de nuestra música nacional.

Esa reunión fue cubierta por la prensa escrita y televisiva, dando a conocer la actividad que se realizaría y que involucraba a una personalidad artística musical y nuestra institución como referente criollo en la capital.

pri02

Don Vicente Bianchi junto a integrantes del Coro “Santa Marta” un 15 de Agosto en el Club

 

 
 
pri04
 
El Maestro Vicente Bianchi junto a su coro, en la Santa Misa a la Chilena,
que se celebra los 15 de Agosto de cada año, en la Catedral Metropolitana.
 
  •   Reconocimientos del Club al Maestro Bianchi

Varios fueron los reconocimientos entregados por nuestra institución a don Vicente Bianchi. Reconocida su importancia y preponderancia dentro del ámbito artístico musical, y por el apego que siempre sintió el Maestro los integrantes del Club, se aprovechaba cada oportunidad para homenajearlo por su creación y mantención de la música nacional. Fue así que el año 2012 se instauró el Premio Club del Rodeo Chileno “Gil Letelier”. Este galardón premiaría anualmente a una personalidad destacada dentro del medio nacional, con predominio en la relación del designado con el folclor y tradiciones patrias. La persona, grupo o conjunto musical nominado, debí ser de público reconocimiento nacional, de preferencia con lazos relacionados al folclor, tradiciones patrias, enseñanza de las tradiciones, mantenimiento del folclor, o cualquier actividad que establezca una unión a lo folclórico, incluyendo en esto al rodeo.

Fue así que la institución determinó que la primera figura que recibiera es premio fuera don Vicente Bianchi, por su importancia musical artística ya reconocida además del acercamiento propio con el folclor, lo criolllo, las tradiciones y con el Club.

pri05

 

Imagen del Premio Club del Rodeo Chileno “Gil Letelier” 2012,
entregado a don Vicente Bianchi Alarcón.

 

pri03

 

Don Vicente Bianchi es saludado por el Alcalde de Santiago el 2012, don Pablo Zalaquett.
La hija de don Vicente acompañó al Maestro en la ceremonia de premiación.
  •  98 años de creación y difusión

Difícil fue sintetizar la biografía de don Vicente Bianchi, ya que su obra fácilmente puede ocupar varias páginas. Su magnitud como hombre, como chileno, no se ajustaba a su sencillez en el diario vivir. De hablar pausado, recibía a quien quisiera acercarse a consultar algo sobre su vida.

Su obra musical y entrega personal nos acompañó por mucho tiempo en este Club, llenándonos de orgullo al tenerlo entre nosotros. El cariño que el sentía por las tradiciones criollas se plasmó en toda Sudamérica, llevando creaciones musicales que representan al hombre tradicional de cada pueblo.

                Agregamos una síntesis de su vida y el desarrollo artístico logrado a través del tiempo:

  •  Nacido en la comuna de Ñuñoa, el 20 de Enero de 1920, misma día de nacimiento de otro gran compositor musical como lo fue Mozart.
  •  Hijo de Germán Bianchi y Blanca Alarcón, creció demostrando su innato interés por la música, jugando junto al piano que había en la casa donde creció.
  •  A los 6 años ya estudiaba música junto a los maestros Daniel Julio y Olga Águila
  •  A los 10 años sus padres lo llevan a participar a programas infantiles radiales en donde ya demuestra su talento musical.
  •  A los 11 años ingresa al Conservatorio de Música de la Universidad de Chile, en donde cursó estudios completos de piano, composición y dirección orquestal.
  •  A los 18 años comienza a escribir sus primeras piezas. Entre ellas, figura la música para la película musical “Amanecer de esperanza”, de Miguel Frank, con la cantante María Eugenia Guzmán.
  •  La canción lírica ‘‘Amanecer’’, de la misma película, fue grabada por el cantante mexicano Pedro Vargas cuando visitó Chile en 1937
  •  Ya a los 20 años, decide dedicarse a la orquestación y dirección de grupos, ingresando de lleno en la música chilena
  •  Fantasías orquestadas, tonadas rítmicas y variaciones con aires de cueca, son los nombres genéricos que acuñó para sus composiciones.
  •   A el le pertenece el arreglo musical del himno del Club Universidad Católica.
  •  Sonia y Myriam, Lucho Gatica y Los Huasos Quincheros, con quienes grabó boleros, son algunos de los cantantes que trabajaron con Bianchi, quien en la época se perfiló como autor y director y abordó con su orquesta la floreciente escena radial en las emisoras Agricultura, Corporación,  Minería y Cooperativa.
  •  En 1940, gana un contrato para dirigir una orquesta en la radio El Mundo de Buenos Aires, actuando en Uruguay y participando en grabaciones del sello RCA Víctor argentino con Juan Arvizú y Pedro Vargas, entre otros.
  •  Por 3 años trabajó alternadamente entre Argentina y Chile.
  •   En 1950 consigue un segundo contrato, esta vez con la radio El Sol de Lima Ahí llega como director del Trío Llanquiray, integrado por la cantante Hely Murúa, con quien se había casado en 1947, trabajando hasta 1954 como director musical.
  • En 1955, durante las Fiestas Patrias de ese año, concreta una idea que traía desde Perú: componer música para versos de Neruda. Escogió el poema ‘‘Manuel Rodríguez’’, del libro ‘‘Canto general’’, creando una cueca dedicada la vida, pasión y muerte del guerrillero claro que cambió el ritmo original de cueca.
  •  El trabajo realizado le gustó mucho a Pablo Neruda, ya que el poeta deseaba llegar al pueblo con su poesía, y que mejor haciéndolo a través de la música.
  •   En 1964, tras el Concilio Vaticano II, el Papa Juan XXIII permitió cantar y celebrar las misas, hasta entonces en latín, en el idioma de cada país. Bianchi ya había preparado una ‘‘misa chilena’’ que presentó al Cardenal Raúl Silva Henríquez. Con ritmos mapuches, cantos corales, danzas nortinas y una cueca al cierre, su ‘‘Misa a la chilena’’ fue presentada en 1965 en el programa ‘‘¡Aún tenemos música, chilenos!’’ de José María Palacios en Radio Cooperativa, y estrenada por el Coro Chile Canta en la capilla Santa Adela de Cerrillos.
  •   En 1968, el Cardenal Silva Henríquez encarga a Vicente Bianchi otra obra religiosa: una versión chilena del ‘‘Te deum laudamus’’, el rito católico de acción de gracias celebrado cada septiembre y que por más de un siglo había sido oficiado en latín. Con letra del sacerdote Felipe Lázaro, fue estrenado en 1970, y en el mismo año Bianchi rubricó este repertorio con su ‘‘Misa de la Cruz del Sur’’ o ‘‘Misa sudamericana’’, que recoge ritmos de diez países del continente como el samba, la zamba, una danza boliviana, el triste, la guarania y la cueca.
  •   En 1996 Bianchi recibió el Premio Nacional del Folclor de parte del Sindicato de Folcloristas de Chile.
  •  En 2002 obtuvo la Orden al Mérito Docente y Cultural Gabriela Mistral, otorgada por el Ministerio de Educación, y el mismo año recibió el Premio a la Música Chilena. Su más reciente obra es ‘‘Danzas regionales de Chile’’, con bailes folclóricos en arreglos para orquesta sinfónica, que ya han sido estrenados por el maestro en Antofagasta, La Serena, Concepción, Temuco y también en Paraguay.
  •  Entre sus planes pendientes figura la grabación de todo su repertorio nerudiano.
  •  Su casa en la comuna de La Reina se llama La Tonada, como anuncia una inscripción en la entrada.
  •  Chile entero le debe el Premio Nacional de Música, por su prolífico trabajo y entrega sin reservas a mantener la chilenidad y tradiciones criollas de Sudamérica.
  •  Maestro, reciba Ud. esta modesta distinción, que lleva inserta en la madera, el cariño y respeto de todos los integrantes del Club Gil Letelier.
  •  Invitamos al Maestro don Vicente Bianchi Alarcón a recibir esta primera distinción que será entregada por la Institución solo a personalidades destacadas en las tradiciones, folclore y mantención de la chilenidad.

 

pri06

 

Don Vicente Bianchi recibe el Premio Club del Rodeo Chileno “Gil Letelier” 2012, de manos
del Presidente Corporativo de ese año, don Patricio González Silva.

La sencillez del Maestro

Al agradecer el Premio recibido, don Vicente demostró la sencillez que tiene un gran hombre. Mientras se leía la síntesis de su biografía, esperó de pie junto a su hija y al Alcalde de Santiago, don Pablo Zalaquett.

Su primera impresión, fue decir que no creía haber hecho tantas cosas en esos 92 años de vida, ya que aun tenía muchas otras cosas por hacer, que le faltaría tiempo para poder completar lo que tiene en proyectos. Igualmente expresó que no deseaba seguir cumpliendo años, ya que el paso de un año, significaba tener menos tiempo para crear.

Igualmente agradeció el reconocimiento entregado por el Club, sobre todo agradeciendo ser reconocido por sus pares en lo tradicional y criollo. Solicitó que el Club siguiera siendo un centro de difusión y enseñanza folclórica, que no perdiera jamás el rumbo en la mantención de las tradiciones, ya que cada vez se comprimía el espacio en nuestro país para cultivar el folclor, y el tener un centro tradicionalista en el centro de la capital, era una joya no solo para Santiago, sino en especial para la comuna que podía aprovechar y expandir lo que en el Club se realizaba.

En Diciembre del 2016, y en razón de haber recibido el Premio Nacional de Artes Musicales, el Club quiso celebrar y reconocer la distinción de la que había sido objeto nuestro Socio Honorario. Fue así que se le entregó una distinción a su trayectoria y a la contribución a la cultura tradicional y musical chilena. El Maestro agradeció este gesto de los integrantes del Club, indicando: "Un homenaje tan lindo, tan grande de esta sociedad de la cual soy miembro, al igual que Diego Barros Ortiz (autor de la letra del Himno del Club) y Clara Solovera".

Agregó, en esa oportunidad, que compuso la música del Himno del Club y también recordó toda la nutrida producción musical que había realizado, enfatizando que aún a su 96 años su cabeza estaba limpia para seguir creando y que en Enero del 2017 esperaba concluir una obra musical sobre destacadas mujeres de nuestro país.

 

pri07

 

Don Vicente Bianchi recibe de manos del Presidente Corporativo en Diciembre 2016, don Juan González Berríos,
el reconocimiento institucional a su trayectoria y aporte a las artes musicales.
  •   Viene Cabalgando el Huaso

Fue el año 1975 cuando el Maestro Bianchi junto a Diego Barros Ortíz crearon la obra musical “Viene Cabalgando el Huaso”.

La letra fue creada por el denominado “Aviador y Poeta” y quien fuera también General del Aire y Comandante en Jefe de la Fuerza Aérea de Chile los años 1955 y 1961. Este poeta también escribió varios himnos de la Fuerza Aérea, entre ellos “Camaradas”, con música de Vicente Bianchi. En sus creaciones musicales folclóricas se encuentran Bajando Pa´ Puerto Aysen, Niña de los Ojos Claros, Bajo el Sauzal, Porque Tengo Pena y otros conocidos. En varios de sus obras trabajó conjuntamente con don Vicente, quien musicalizó estas obras.

Esta tonada fue ofrecida en el año 1984 por el Maestro a nuestro Club, quedando enmarcada como el “Himno del Huaso”.

Este tipo de gestos hacia la institución, marcaba la cercanía que tenía don Vicente con “sus Huasos”, como el llamaba a los socios integrantes del Club.

Será difícil no recordar el cariño entregado por su persona, y recordaremos cada encuentro sostenido desde aquel 12 de Agosto de 1969. Su simpleza alejada del divismo propio de los artistas, su cercanía con la gente, su amor a su amada Hely, su esposa por 60 años, quien lo acompañó siempre en su camino artístico y a quien nunca dejó de amar y con quien esperaba encontrarse en la eternidad.

En una de las últimas conversaciones sostenidas con él, indicaba que le faltaría tiempo para vivir, ya que tenía en su mente tantas creaciones pendientes por escribir, pero lamentaba que su cuerpo no lo acompañara, ya que sus manos le dolían demasiado para escribir partituras y tocar el piano. Se fue preocupado de su Coro, indicándoles estando ya hospitalizado que les deseaba éxito en la presentación que tendrían en Octubre de este año. Su mente nunca dejó de crear y estar pendiente de la música, y esperó estar de regreso en su casa “La Tonada” para partir hacía la eternidad.

Informacion adicional

  • Reportaje de: Rodrigo Toral
  • Fotografía de: Archivo Club “Gil Letelier”

Galeria imagenes

Club Gil Letelier en Parada Militar 2017

Joomla Templates and Joomla Extensions by JoomlaVision.Com
  • Portadas 2018